Andar en integridad

Cubo1

Imagen 1

cubo2

Imagen 2

 

 

 

 

 

 

 

Al observar las imágenes arriba podemos concluir que  en la primera tenemos un cubo, y en la segunda tenemos piezas que conforman un cubo, pero para ser un cubo y poder manipularlo debemos armarlo, y para ello, necesitamos la totalidad de las piezas, de lo contrario solo tendríamos partes de un cubo.

Una persona íntegra es como la imagen 1, completa;  pero seamos sinceros, en ocasiones parecemos un cubo roto, pues en algunas áreas de nuestra vida estamos actuando correctamente, pero en otras no. Y no sé usted, pero a mí me encanta como DIOS se toma el tiempo de expresarnos en Su palabra lo que desea que hagamos, y en el caso de hoy nos dice que “nada bueno niega a los que andan en integridad.” (Salmo 84:11 LBLA)

Es fascinante que DIOS sea quien nos pida andar en integridad, por dos razones: la primera, porque DIOS no nos demandaría algo en lo cual Él no esté dispuesto a ayudarnos a lograr, y la segunda, si Él lo demanda es porque sabe que podemos lograrlo con Su asistencia.

Tener una vida como lo expresa la imagen 1 tiene un sin número de bendiciones, entre otras, que cumples tu propósito, pues en nuestra vida como en el mundo de los cubos, cuando falta una pieza no podemos ser usados por DIOS conforme a su diseño, así como un cubo incompleto en nuestras manos no puede usarse para lo que está diseñado.

Querido lector, en mis doce años de caminar en Cristo he aprendido que nunca es tarde para iniciar un cambio y no sé si hoy te miras al espejo y sólo puedes ver piezas de un cubo, pero sí sé que si le permitimos a DIOS actuar en cada área de nuestra vida, Él hará de nosotros personas íntegras.

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